domingo, 4 de mayo de 2025

Brihuega (Guadalajara)

          Situada en la parte occidental de la provincia de Guadalajara, es el corazón de la denominada comarca de la Alcarria Alta.

  Brihuega posee uno de los conjuntos monumentales más importante de toda la provincia, siendo declarada en 1973 Conjunto Monumental Histórico-Artístico por su casco antiguo, lo que ha propiciado que se convierta en un centro permanente de atracción turística.

  Aparece por primera vez en la historia como un núcleo importante de población bajo el nombre de "Castrum Brioca" o castillo sobre la roca. La Edad Media permitió la llegada de todo tipo de gentes y religiones, favoreciendo el comercio, la industria y una intensa actividad urbanística y artística.

   Los tres últimos siglos de su historia están salpicados de sucesos bélicos decisivos en la historia de España: en 1710 vivió "la batalla de Villaviciosa" y el "asalto de Brihuega", acontecimientos determinantes para el acceso de la dinastía borbónica al trono. En 1808 fue escenario de la lucha de los franceses en la Guerra de la Independencia y, finalmente, en la Guerra Civil, Brihuega es ocupada por las tropas italianas, que enfrentadas con las tropas republicanas produjeron una de las batallas más nombradas de la guerra.


        

Murallas

Murallas: La presencia árabe en la villa de Brihuega quedó reflejada en su castillo y en su imponente muralla. Finalizada en el siglo XII, hoy quedan importantes vestigios en todo el perímetro del pueblo, conservándose las puertas de acceso al recinto amurallado como la de la Cadena y la Puerta de Cozagón.

                                              





Iglesia de Santa María de la Peña: Construida a principios del s. XIII por orden del arzobispo Ximénez de Rada, es un perfecto ejemplo de la arquitectura cisterciense por su carácter de pureza y renovación. Está consagrada a la patrona de la villa y en su interior se conserva una talla románica de la Virgen de la Peña.

Castillo de Piedra Bermeja



Castillo de Piedra Bermeja: Construído en un principio por los árabes y ampliado más tarde por los cristianos. En el siglo XII se convirtió en palacio-fortaleza más propio de señores feudales que de guerreros. Cuenta con un recinto amurallado muy bien conservado y con una capilla de estilo gótico cisterciense, decorada con motivos mudéjares.




Fuente del Coso

Las fuentes: Algo que caracteriza a Brihuega es la abundancia de manantiales subterráneos que dan sus aguas a innumerables fuentes repartidas por todo el pueblo.
  
                 
Plaza del Coso

Plaza del Coso: En este punto se encuentra el Ayuntamiento, el antiguo edificio de Abastos o las Cuevas Árabes. Brihuega tiene una estructura típica de los núcleos urbanos de la Alcarria: calles estrechas y sinuosas, protegidas por aleros, balcones y arquillos que comunican calles entre sí.

Ayuntamiento














                




Cuevas árabes: Las Cuevas Árabes de Brihuega, un laberinto subterráneo de aproximadamente ocho kilómetros de longitud, son un testimonio fascinante del legado histórico de la villa. Excavadas entre los siglos X y XI, durante la dominación musulmana, estas galerías subterráneas se extienden bajo el casco urbano de Brihuega, ofreciendo un viaje único a través del tiempo.



                          







sábado, 1 de febrero de 2025

Hita (Guadalajara)

 Hita es una preciosa villa de la provincia de Guadalajara, ubicada en la famosa comarca de La Alcarria. Tiene una población de apenas 300 habitantes. Cuenta con una larga historia y destaca por su Festival Medieval, cuya primera celebración fue en 1961.


La muralla de Hita fue construida en el año 1.411 por orden del Marques de Santillana para proteger la población en la época de la reconquista. Aunque por suerte en este pueblo siempre se vivieron momentos de paz.

De un puesto de vigilancia romana a una pequeña fortificación árabe, tras la conquista de Alfonso VI en 1085 el antiguo núcleo de Fita se convertiría en el pueblo medieval de Hita, que ganaría en influencia política y económica en la región.

 

Hacia el primer tercio del siglo XIV el clérigo Juan Ruiz fue destinado a esta población como arcipreste, y si bien no se sabe exactamente dónde y cuándo escribió El libro del buen amor, la vinculación del pueblo con este autor ha quedado grabada por todos los rincones de la localidad.


  




Otro hito histórico es la iglesia de San Juan Bautista, construido bajo los cánones del arte mudéjar entre los siglos XV y XVI -excepto por su torre, de estética herreriana-, donde llama la atención el artesonado de madera del techo. Reabierto al culto en los años ’50, este templo se ha nutrido arquitectónicamente de la iglesia de San Pedro, arrasada en la Guerra Civil. Por ejemplo, de aquel se han trasladado dos pilas bautismales (una románica y otra renacentista) y las losas sepulcrales de los hidalgos de Hita, que cubren el pavimento del lugar.



El palenque se encuentra fuera del recinto medieval, a los pies de la muralla, y es lo primero que vemos al llegar a Hita. Se trata de una construcción moderna, de finales del siglo XX, que rememora el lugar donde tenían lugar los torneos de caballeros y que se construyó para escenificarlos durante el Festival Medieval de loa localidad.



Plaza del Arcipreste

Se trata de la plaza mayor de la villa, y en ella se celebraba el mercado en época medieval. La mayor parte de las viviendas que la rodean pertenecieron a los comerciantes judíos, que incluso llegaron a tener en ella una sinagoga, que no se conserva. Consta de soportales en dos partes, siendo uno de ellos singular por tener doble fila de pilares.



Paisajes alrededor de Hita